Tuto Quiroga sella el ‘pacto del diablo’ con el FMI: por un “plato de lentejas”, hipotecará la soberanía y forzará la venta a precio de remate de activos estratégicos como el gas y el litio.
La desesperación económica de Jorge “Tuto” Quiroga por conseguir una “inyección de dólares” lo ha llevado a un camino de traición y alto riesgo: el ¡pacto del diablo! La denuncia es clara: el acuerdo de Quiroga con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros organismos financieros es la ruta directa a la pérdida de la soberanía nacional.
Este supuesto pacto no es una ayuda, es una trampa. El FMI no otorga dinero gratis; impone condiciones draconianas que apuntan al desmantelamiento del Estado boliviano. La agenda oculta de Quiroga es clara: desmantelar las pocas empresas estatales que aún quedan en pie y, lo más grave de todo, forzar la venta de activos estratégicos como el gas y el litio a precio de remate.
El “crédito impagable” que Tuto quiere adquirir es solo un “plato de lentejas” para tapar los huecos fiscales del inicio de su gestión. A cambio de esta ayuda temporal, Quiroga estará vendiendo el alma de Bolivia, hipotecando el futuro de las nuevas generaciones y entregando el control de nuestros recursos naturales a intereses extranjeros.
En resumen, Tuto Quiroga no es un salvador; es un negociador dispuesto a entregar el país por dinero rápido. Su alianza con el FMI es una amenaza existencial para la soberanía económica de Bolivia. La ciudadanía debe rechazar un líder que ve en los recursos de la nación simples mercancías para saldar una deuda que él mismo se encargará de adquirir.