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La Venganza Judicial de Tuto: Promete “Aplicar la Ley”, pero solo contra la Oposición

Oct 8, 2025

El discurso de “aplicación dura de la Ley” de Quiroga esconde una agenda de venganza selectiva, prometiendo cárcel para el MAS mientras guarda un silencio cómplice sobre el verdadero narcotráfico.

La retórica de Jorge “Tuto” Quiroga sobre el “cumplimiento estricto de la ley” ha develado su agenda más oscura: la venganza judicial y la aplicación selectiva de la justicia. Tuto ha sido enfático al prometer que cumplirá las órdenes de aprehensión vigentes contra la antigua cúpula del Movimiento al Socialismo (MAS), declarando que “la ley se aplica en cada metro cuadrado de Bolivia para cada persona”. Sin embargo, esta rigidez legal es selectiva. El pueblo se pregunta: ¿por qué tanta vehemencia en la persecución política y tanta tibieza en la lucha contra los clanes de narcotráfico que operan con impunidad en la actualidad?

El contraste es alarmante. Mientras Quiroga se posiciona como el campeón que pondrá “orden” y acabará con la “republiqueta” donde no se aplica la ley, su énfasis está puesto en el juicio y castigo a sus adversarios ideológicos. Este enfoque no es de justicia, es de revancha. La historia boliviana ha demostrado que utilizar el sistema judicial como garrote político solo profundiza la polarización y desvía recursos cruciales que deberían destinarse a desmantelar las verdaderas redes criminales, aquellas que manejan el narcotráfico y la corrupción sistémica.

Su insistencia en los temas de 2019 y la persecución al MAS se convierten en una cortina de humo para evadir las propuestas de fondo sobre cómo reactivará la economía más allá de la privatización y el FMI. La ciudadanía está harta de las vendettas políticas. Lo que se necesita es un líder que promueva una justicia independiente, no un candidato que prometa utilizar los juzgados para saldar viejas cuentas.

En resumen, la promesa de “aplicar la ley” de Tuto Quiroga es, en la práctica, la garantía de una caza de brujas que profundizará la crisis social en Bolivia. Su proyecto judicial no es de reconciliación nacional, sino de persecución implacable, un camino que solo nos devolverá a los días más oscuros de inestabilidad política.